Piden que las devuelvan

Vecinos del barrio denunciaron que el Ministerio de Espacio Público retiró sin previo aviso ocho composteras comunitarias instaladas en espacios públicos. En su interior había cerca de 400 kilos de compost producido a partir del trabajo de la comunidad. Reclaman explicaciones y que todo sea restituido a los lugares donde estaba.

La sorpresa llegó el viernes 4 de septiembre cuando vecinos de Colegiales encontraron que habían sido retiradas ocho composteras comunitarias que funcionaban en distintos puntos del barrio. Según denunciaron, el operativo fue realizado por personal del Ministerio de Espacio Público sin comunicación previa a quienes sostenían y cuidaban las estructuras.

Siete de las composteras estaban ubicadas sobre la calle Cramer, junto a las vías del ferrocarril, mientras que la restante se encontraba en un extremo de la Plaza Paso, sobre Moldes. En total, contenían cerca de 400 kilos de compost, en distintos grados de maduración, producido a partir de los residuos orgánicos aportados por vecinos.

Pero para quienes participan de la iniciativa, no se trataba solamente de retirar unas estructuras. Cada compostera tenía un trabajo comunitario detrás. Algunas habían sido intervenidas y decoradas con dibujos realizados por vecinos y, en determinados casos, por chicos de jardines de infantes, como parte de las actividades vinculadas al compostaje y al cuidado del ambiente.

Además, cada una contaba con la dirección de Instagram del Club de Compostaje Colegiales, justamente para que el Gobierno o cualquier persona pudiera comunicarse con quienes estaban a cargo de su mantenimiento.

“No sabemos por qué se las llevaron”, explicaron los vecinos, que cuestionan especialmente la falta de comunicación previa. Sostienen que, si existía algún inconveniente con las instalaciones o con su ubicación, podrían haber sido contactados antes de que se tomara la decisión de retirarlas.

El Club de Compostaje Colegiales es un grupo de vecinos que se organiza de manera comunitaria para instalar y mantener composteras, recibir residuos orgánicos y transformarlos en compost. Parte del material obtenido luego es entregado gratuitamente a jardines de infantes, escuelas y otras instituciones educativas.

“Los vecinos estamos haciendo un trabajo que debería hacer el Gobierno”, plantean desde el grupo, que asegura que la iniciativa no busca asistencia económica ni recursos públicos, sino simplemente poder continuar con una práctica ambiental que realizan de manera autogestionada.

La situación también llama la atención porque el propio Gobierno porteño cuenta entre sus políticas con programas destinados a promover la separación de residuos y el compostaje. El programa BA Composta, dependiente de la estructura del Gobierno de la Ciudad, tiene justamente entre sus objetivos impulsar el compostaje de residuos orgánicos. 

Frente a lo ocurrido, los vecinos reclaman la devolución de las ocho composteras y del compost que había en su interior al lugar donde se encontraban instaladas. También piden que el Ministerio dirigido por Ignacio Baistrocchi explique públicamente cuál fue el motivo del retiro y que, en caso de existir alguna normativa o razón que impida su funcionamiento, se comunique a quienes llevan adelante la iniciativa.