En la Comuna 14
Unas 10 mil personas ya pasaron por el taller donde la Ciudad conserva y restaura parte de su patrimonio escultórico. Desde su reapertura en noviembre pasado, el MOA (Monumentos y Obras de Arte), ubicado en el corazón de la Plaza Sicilia, en el Parque Tres de Febrero, incorporó las visitas guiadas como una forma de acercar al público a un trabajo que habitualmente ocurre puertas adentro.
Vecinos, estudiantes, investigadores y turistas pueden conocer el funcionamiento del histórico taller y observar parte de las tareas que realizan allí los especialistas. El recorrido también permite acercarse a las obras que se encuentran en proceso de restauración y a la documentación que registra la historia de más de 2.400 esculturas, monumentos y otras piezas que forman parte del espacio público porteño.
“El MOA hace posible la preservación de más de 2.400 obras de arte que están en parques, plazas o calles de la Ciudad. La puesta en valor del MOA incluyó la restauración del taller, la ampliación de sus espacios de trabajo y la construcción de nuevos espacios de acceso al público. Invitamos a los vecinos a que lo visiten y conozcan el trabajo invaluable que hacen sus restauradores”, señaló Ignacio Baistrocchi, ministro de Espacio Público.
El taller funciona de lunes a viernes, de 10 a 17. Durante ese horario, el acceso al Patio de Esculturas es libre. Allí se encuentran piezas que están siendo restauradas o que fueron retiradas temporalmente de plazas, parques y calles para garantizar su conservación.
Las visitas guiadas son gratuitas, duran aproximadamente una hora y pueden realizarse de manera espontánea dentro del horario de apertura o coordinarse previamente. Además, el MOA comenzó a recibir grupos escolares y ofrece propuestas específicas para instituciones y otros grupos de visitantes.
El recorrido comienza en el Patio de Esculturas, donde se explica cómo funciona el taller y cuál es el proceso que atraviesan las piezas antes de regresar al espacio público. Las obras exhibidas cuentan, en algunos casos, con códigos QR que permiten acceder a información sobre su historia, sus autores y las intervenciones realizadas.
La visita continúa en el espacio de exhibición permanente, incorporado a partir de la renovación del edificio. Allí, mediante fotografías de archivo, planos, maquetas y líneas de tiempo, se reconstruye la historia del MOA y se presentan algunas de las técnicas, herramientas y materiales que utilizan los restauradores según las características de cada obra.
Otro de los sectores que forman parte del recorrido es el archivo histórico, creado y acondicionado durante la ampliación del taller. Allí se conserva documentación vinculada con las más de 2.400 obras que integran el patrimonio escultórico público de la Ciudad. Fichas técnicas, fotografías, planos, cartas, notas y registros de intervenciones anteriores permiten reconstruir el recorrido de cada pieza y también funcionan como material de consulta para los propios especialistas.
La última parte de la visita permite observar el trabajo de restauración. Desde grandes ventanales ubicados especialmente para ese fin, los visitantes pueden ver el interior del taller y seguir las tareas que se realizan sobre las distintas piezas. Cuando se trata de esculturas de gran tamaño que no pueden trasladarse con facilidad, los trabajos también pueden desarrollarse en sectores acondicionados al aire libre.






