En la Legislatura porteña
La Legislatura porteña convocó para el 1° de septiembre a una audiencia pública por el proyecto para restaurar y reensamblar la Fuente Monumental N.º 19. La pieza, de más de 12 metros y origen francés, estuvo emplazada detrás de la Casa Rosada y actualmente permanece fragmentada en distintos puntos de la Ciudad.**
La Legislatura porteña convocó para el próximo 1° de septiembre a una audiencia pública para tratar el proyecto que propone restaurar, reconstruir y reensamblar la Fuente Monumental N.º 19, una histórica pieza de hierro fundido que formó parte del paisaje de Buenos Aires a comienzos del siglo XX y cuyos componentes se encuentran actualmente distribuidos en diferentes espacios de la Ciudad. La iniciativa ya fue aprobada en primera lectura.
La fuente, identificada originalmente como “Vasque Monumentale”, fue realizada por la fundición francesa Val d'Osne a partir de un diseño del escultor Mathurin Moreau y el arquitecto Paul Liénard. Con más de 12 metros de altura, estaba compuesta por figuras de Neptunos, Náyades, niños, mascarones, volutas y cartelas, distribuidas sobre una estructura de bateas y bandejas. Ejemplares similares fueron instalados en ciudades como Lisboa, Río de Janeiro, Salvador, Troyes, Valparaíso y Tacna, como parte de la expansión internacional que alcanzó la escultura seriada francesa en hierro fundido.
En Buenos Aires fue instalada originalmente en el Parque Colón, detrás de la Casa Rosada, durante las transformaciones urbanas que siguieron a la demolición de la Aduana de Taylor, iniciada en 1894. La fuente ocupó entonces un lugar destacado en la nueva explanada, pero durante la década de 1920 fue desmontada en el marco de las modificaciones realizadas en el sector para dar lugar al monumento a Cristóbal Colón. Desde entonces, sus piezas quedaron dispersas.
Actualmente, el cuerpo superior y el remate se encuentran en Avenida de Mayo y Lima; un Neptuno y dos Náyades permanecen en el Patio MIJU y otro Neptuno está emplazado en Plaza Serbia. Otros componentes fundamentales, como la batea, la columna principal y las bandejas intermedias, se perdieron o no pudieron ser identificados. El proyecto apunta a reunir las piezas existentes y reconstruir los elementos faltantes mediante fotografías, catálogos y documentación histórica para recuperar la composición original.
En paralelo al tratamiento legislativo, el Gobierno porteño llamó a licitación pública para ejecutar la restauración integral, con un presupuesto oficial de $2.561.957.482,62. Los informes técnicos detectaron corrosión, perforaciones y pérdida de metal, capas de pintura no originales, soldaduras posteriores, deformaciones, separaciones entre piezas y presencia de hongos, biofilm, verdines, sales y suciedad acumulada. La intervención contempla limpiar y consolidar las superficies, recuperar los sectores dañados, reproducir ornamentaciones desaparecidas y reconstruir el sistema hidráulico para que la fuente vuelva a funcionar.
La propuesta prevé reinstalar el conjunto en el Parque 3 de Febrero, en Palermo, y adecuar el espacio público que lo rodeará. La elección del emplazamiento, sin embargo, generó cuestionamientos de la organización Amigos del Lago de Palermo, que propuso ubicar la fuente en la intersección de Figueroa Alcorta y La Pampa, en el límite del Área de Protección Histórica 2, en lugar del sector contemplado por el Gobierno.
La entidad vecinal argumentó que esa ubicación permitiría darle mayor protagonismo a la obra sin interferir con áreas verdes consolidadas y destacó la cercanía con la histórica sede de Obras Sanitarias de la Nación, actual AySA, institución que originalmente donó la fuente a la Ciudad. También cuestionó la posibilidad de instalarla cerca del Lago de Regatas, al considerar que allí competiría visualmente con el paisaje y la vegetación existente.






