A través de un proyecto en la Legislatura
Un proyecto presentado en la Legislatura porteña propone conmemorar el 30° aniversario del Club Social y Deportivo Estrella de Boedo, una institución barrial que desde hace tres décadas desarrolla actividades deportivas, culturales e inclusivas en la Comuna 5.
La iniciativa del legislador Juan Pablo Modarelli plantea que la Ciudad coloque una placa homenaje en la sede ubicada sobre la calle Constitución 4151, en reconocimiento al trabajo comunitario que el club sostiene desde su fundación, el 8 de abril de 1996.
En los fundamentos del proyecto, se destaca que Estrella de Boedo nació en un contexto social complejo, con el objetivo de brindar contención a chicos y adolescentes a través del deporte. Lo que comenzó con apenas un pequeño grupo de fútbol infantil, hoy reúne a más de 700 socios y ofrece disciplinas como futsal, baby fútbol, handball femenino, básquet, patín artístico y una escuela de fútbol especial.
Uno de los aspectos más valorados por la propuesta legislativa es el fuerte perfil inclusivo de la institución. Desde hace más de quince años, el club sostiene actividades deportivas para niños y jóvenes con discapacidad motriz y neurológica, además de talleres abiertos a la comunidad vinculados al arte y la integración social. También mantiene un sistema de becas para familias en situación de vulnerabilidad y hogares convivenciales de la zona.
El proyecto resalta además el rol cultural que el club ocupa dentro de Boedo. Como integrante fundador de la Red Cultural de Boedo y de la Comisión por la Memoria, Estrella participa activamente en actividades vinculadas a la preservación de la identidad barrial y los derechos humanos. Incluso sus instalaciones fueron sede de distintas ediciones de Teatro por la Identidad y de encuentros comunitarios ligados a la memoria colectiva de la comuna.
Otro de los puntos que aparecen en la iniciativa tiene que ver con el vínculo permanente entre el club y las escuelas públicas del barrio. Según se detalla, las instalaciones son utilizadas gratuitamente por establecimientos educativos para clases de educación física y programas de apoyo escolar y terminalidad educativa para adultos.
La historia reciente del club también quedó marcada por el trabajo solidario en momentos de crisis. Durante la emergencia económica de 2001 funcionó allí un merendero para chicos del barrio y, durante la pandemia, la institución impulsó la olla popular “Chipi Pereyra” junto a campañas de abrigo para vecinos en situación vulnerable.
En el texto presentado en la Legislatura se subraya además la transformación urbana realizada por los propios vecinos. El predio que originalmente era un terreno baldío fue convertido con esfuerzo comunitario en un complejo deportivo con canchas, gimnasio, aulas, tribunas y espacios sociales que hoy forman parte de la vida cotidiana de Boedo






