En la Comuna 9
Personal del Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ) y la Agencia Gubernamental de Control (AGC), junto a efectivos de la División Sustracción de Automotores, perteneciente al Departamento Delitos de Sustracción de la Policía de la Ciudad llevaron a cabo un allanamiento en una propiedad, ubicada en la calle Laguna al 1400, donde se encontró un desarmadero ilegal que posteriormente fue desbaratado.
Según informó el Ministerio Público Fiscal, el establecimiento funcionaba en el barrio de Parque Avellaneda, y a través de tareas de ciberpatrullaje, se pudo constatar que por medio de las redes sociales se vendían autopartes sin el respaldo legal, cometiendo una infracción a la Ley 25.761.
Los oficiales identificaron al responsable del lugar, un hombre argentino de 50 años de edad, y corroboraron que se trataba de un galpón de amplias dimensiones que tenía la fachada de un taller mecánico, pero en realidad era un desarmadero de autos.
Dentro del galpón, los efectivos encontraron cuatro vehículos (un Chevrolet Corsa negro, un Volkswagen 1500 de color naranja, un Honda Civic blanco y un Volkswagen Gol gris), los cuales fueron examinados por peritos sobre su numeración de motor y chasis.
Además, se hallaron 157 autopartes ilegales (2 tapas de válvulas, 2 tapas de cilindro, 5 paragolpes, 1 capot, 6 ruedas completas con sus correspondientes llantas, 39 cubiertas, 1 baúl, 12 amortiguadores, 12 ópticas delanteras, 8 ópticas traseras, 1 puerta, 7 cuerpos mariposas, 5 compresores de aire acondicionado, 5 radiadores, 4 taleros, 8 volantes, 2 filtros de aire, 12 espejos, 3 múltiples de admisión, 4 burros de arranque, 1 servofreno, 1 parrilla, 1 cigüeñal, 6 alternadores, 1 turbo, 1 máquina levantavidrios, 4 cuerpos de direcciones y 3 guardabarros) y un teléfono celular.
El MPF destacó que todos estos repuestos carecían de la oblea del Registro Único de Desarmaderos y Actividades Conexas (RUDAC).
Al consultar con el magistrado a cargo, se dispuso la detención del responsable del lugar y el secuestro del dispositivo electrónico y de las autopartes halladas; donde posteriormente la AGC procedió a clausurar el galpón, que tenía un entrepiso no habilitado, y se hicieron contravenciones por existencia de tres matafuegos vencidos y falta de luces de emergencia y señalización del portón de salida.