Además, buscan proteger el descanso y el ambiente

Vecinos y vecinas organizados en defensa del Parque Presidente Sarmiento presentaron un proyecto de ley para establecer por norma los horarios de ingreso y egreso al predio, con el objetivo de proteger la fauna del lugar, garantizar el descanso de los barrios linderos y evitar el uso discrecional del espacio público en horarios nocturnos.

El proyecto define de manera precisa el perímetro alcanzado: el Parque Presidente Sarmiento, delimitado por la calle Andonaegui y su continuación hasta colectora de la Avenida General Paz, desde allí hasta la Avenida Ricardo Balbín (ex del Tejar), luego hasta la Avenida Triunvirato y por ésta hasta Crisólogo Larralde (ex Republiquetas), regresando por esta última a Andonaegui, correspondiente al conjunto de las parcelas 000A y 000B de la manzana 001D, sección 055.

Según el articulado, del 21 de septiembre al 21 de marzo el horario de ingreso será de 8 a 20, con egreso permitido hasta las 21 horas. Del 22 de marzo al 20 de septiembre, el parque abrirá también a las 8, pero el ingreso se permitirá hasta las 19 y el egreso hasta las 20 horas. Estos horarios deberán respetarse tanto para las personas como para los vehículos.

Además, se establece que personal de seguridad deberá controlar el cumplimiento del horario de cierre, verificando que no queden personas ni autos dentro del predio en el horario de egreso, y que todas las puertas permanezcan totalmente cerradas luego de ese momento, a fin de impedir usos indebidos del parque fuera del horario habilitado.


El proyecto también fija el esquema semanal de funcionamiento: el parque abrirá sus puertas de martes a domingos y feriados, en los horarios ya establecidos, mientras que los lunes se destinarán a tareas de mantenimiento general y a la limpieza y mantenimiento de la pista de ciclismo, entre las 9 y las 18 horas. En caso de que un feriado caiga lunes, esas tareas se trasladarán al día hábil siguiente.

Otra de las previsiones es la posibilidad de cerrar el parque antes del horario fijado únicamente en caso de tormentas o alerta meteorológico, reabriéndose una vez finalizados esos eventos y siempre dentro de los límites horarios establecidos por la propia norma.

En los fundamentos, los vecinos recuerdan que la iniciativa se apoya en el proyecto de ley 1143/25, también acompañado por residentes de los barrios adyacentes al parque, que ya alertaba sobre diversas irregularidades dentro del predio y reclamaba, entre otros puntos, la fijación clara del horario de ingreso y egreso.

Subrayan la importancia del cumplimiento del horario de cierre, especialmente por el impacto que las actividades nocturnas generan sobre las aves que habitan el parque, en los árboles, en las reservas ecológicas y en el lechuzario. Señalan que ruidos intensos como gritos, silbatos, bocinas y, sobre todo, pirotecnia y bombas de estruendo —situaciones que denuncian como frecuentes— alteran severamente los ciclos de sueño de las aves, además de perjudicar a los vecinos linderos y a sus mascotas.

También mencionan la contaminación lumínica provocada por luces de alta intensidad utilizadas para la práctica de deportes como fútbol y pádel durante horarios extendidos, con efectos negativos tanto en la fauna como en la calidad de vida de quienes viven en los alrededores.

Los vecinos advierten además que, si no se controla correctamente el horario de egreso, pueden quedar personas dentro del predio que luego trepan las rejas para salir, con el consiguiente riesgo de accidentes. Algo similar ocurre con vehículos que son dejados dentro del parque hasta el día siguiente, en ocasiones con alarmas que suenan durante la noche.


En el texto se recuerda que, según la propia página web del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, el horario de cierre del Parque Presidente Sarmiento figura a las 19 horas, y se insiste en que todas las puertas deben permanecer cerradas luego del horario de egreso para evitar usos irregulares.

Otro eje del proyecto es la necesidad de definir un día semanal exclusivo para tareas de mantenimiento, retomando una práctica que, según recuerdan, existía años atrás cuando los lunes el parque permanecía cerrado al público.

Los vecinos sostienen que la circulación de personas —sobre todo niñas, niños y adolescentes— durante jornadas en que funcionan maquinarias y vehículos de mantenimiento implica un riesgo de accidentes. Por eso consideran “adecuado” que esas tareas se realicen los lunes, concentrando en esa jornada tanto las labores generales como la limpieza y mantenimiento de la pista de ciclismo, a partir de las 9 de la mañana, para reducir también las molestias por el ruido de sopladoras y otras herramientas en el vecindario.

Finalmente, el texto remarca que, en situaciones de tormentas o alertas meteorológicas, el parque debería cerrar sus puertas por seguridad de las personas y reabrir solo una vez superado el evento.

“Por todo lo expuesto, solicitamos la aprobación del presente proyecto de ley”, concluyen los fundamentos, en línea con el pedido sostenido de los vecinos para que se regulen por ley los horarios del Parque Presidente Sarmiento y se garantice así la convivencia entre el uso recreativo del espacio público, la protección del ambiente y el derecho al descanso de las comunidades linderas.